La campaña electoral mexicana ha sido inusualmente agresiva, con momentos de tensión, y su resultado es imposible de pronosticar, a poco más de un mes de la elección. Podría ganar tanto el candidato del PAN (Felipe Calderón) como el del PRD (Andrés Manuel López Obrador). En cualquier caso, será una victoria por escaso margen, y eso significa que podría haber agitación e incluso amagos de violencia después de la elección, y que el futuro presidente difícilmente tendrá mayoría suficiente en el Congreso para gobernar sin acuerdos con los demás partidos
Por Fernando Escalante Gonzalbo
17 May 2006 //
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